lunes, 3 de enero de 2011

Una vida maravillosa

Resulta que José Antonio Montano, El aprendiz al sol, nos manda una escalera y nos cuenta que es Una escalera muy bonita es ésta que diseñó Wittgenstein, creo que pertenece al edificio que hizo para su hermana. Y voy yo y miro Wittgenstein en Wikipedia y encuentro que es un filósofo y lingüista austríaco. Me llevo las manos a la cabeza, las dos juntas, y me formulo una serie de preguntas: ¿Un filósofo diseñador de escaleras? ¿Habrá un Wittgenstein más en el mundo que no sea lingüista y que sea arquitecto?

Investigando un poco (bajando el scroll de la web, quiero decir) descubro anonadado que Ludwig Wittgenstein murió en Cambridge, en casa de su médico, el 29 de abril de 1951, tras negarse a recibir tratamiento médico contra el cáncer de próstata que sufría. Se encontraba trabajando en un manuscrito que analizaba los supuestos y condiciones de la certeza, publicado de manera póstuma por la heredera de sus trabajos, Elizabeth Anscombe, bajo el título Sobre la certeza. Se dice que sus últimas palabras fueron: "Diles que mi vida fue maravillosa".

El blog del día: En el bosque de la larga espera

16 comentarios:

theodore dijo...

Yo me hubiera esperado una frase final más profunda o rebuscada lingüisticamente. Pero mira, si el muchacho llevó una vida feliz, eso es lo que cuenta, no?

Stultifer dijo...

THEODORE - El detalle de la escalerita en la tumba es lo más. ¿Ves?, fue feliz con escalera.

◊ Dissortat ◊ dijo...

Inmerecido honor el que me haces. Gracias. Qué rabia que estaré de guardia todo el d
ia 3. Grrrr!

Un abrazo

Delio dijo...

La escalerita junto a la hiedra (el bolero lo expresa mejor)... me ha dejado de p.. (paso de la rima , por si acaso).
M'acabo de tomar una pastilla contra la certeza.

Alís dijo...

Y ¿él diseñó la escalera o no? Porque si su tumba tiene una escalerita es que alguna relación tendrá ¿no? Además, para un filósofo las escaleras pueden dar mucho juego.

Besos

Adrianos dijo...

claro está que una vida maravillosa contiene escaleras :-)
me guardaré la frase (y la escalerita) para cuando me llegue el momento... (y que tarde ¿eh?)
Besos

Didac Valmon dijo...

aunque me cueste, tiendo a pensar que la vida es maravillosa, aunque a veces es bastante perra, claro...me gusta la escalera del cementerio, será para subir al cielo??

Juanjo dijo...

Pues asi es amigo:Wittgenstein fue filosofo del lenguaje y efectivamente arquitecto y diseñador aficionado,ademas de enfermero voluntario durante la primera guerra mundial y gran amante de lois westerns
Wittgenstein decia que su filosofia era como inhtentar subir a una escalera y que cuando llegases arriba del todo habia que tirar la escalera...yo creo que hubierais sido amigos

Diego Tejada Gamboa dijo...

no soy mucho de las escaleras, pero esta, es muy linda, me conmueve incluso, me pasaría horas escribiendo en ella...

Saludos y feliz 2011

Stultifer dijo...

DISSORTAT - Que la guarda te sea leve y el premio,seguro que ha sido merecido.

DELIO - Me fascinó el detalle. Me fascina encontrar filósofos diseñadores. Bz.

ALIS - Por lo visto y leido, era toda una eminencia.

ADRIANOS - Yo creo que también podría decir lo de "Tve una vida maravillosa".

DIDAC - Hay momentos que hay que joderse... pero por lo general, mira, vamos bien.

JUANJO - Ahora me quedo más tranquilo, ya que no encontré su faceta de arquitecto en ninguna parte.

Thiago dijo...

Parodiano a Faemino y Cansado con Kierkegard, gritemos todas juntas:

¡Qué bien, qué bien, qué bien... siempre nos quedará Wittgenstein! (ese tuberculoso) jajaja


Bezos

P.S. cari, pásate por mi blog y no te mueras, jajaaj

Stultifer dijo...

THIAGO - Pues tuberculoso era. Murió acancerado. Qué lástimica.

Ronronia Adramelek dijo...

La casa se llama Kundmanngasse y está en lo que era el tercer distrito de Viena. Parece ser que él se hizo cargo gradualmente de un proyecto original del arquitecto Paul Engelmann que ya había hecho algún otro proyecto para la familia. Aunque los primeros planos fueron de Engelmann, Wittgenstein empezó diseñando puertas, ventanas y radiadores y luego se terminó haciendo cargo de los detalles con el perfeccionismo exagerado que según decían le caracterizaba en todo. Era un puñetero, vaya, de hecho los radiadores tardaron en entregarse un año porque no encontraban nadie en toda Austria que pudiera construir lo que el tipo llevaba en la cabeza. Su biografía está llena de suicidas, dos hermanos suyos se suicidaron y luego, cuando decide irse a Viena a estudiar física con Bolzmann, que fue pionero de la mecánica estadística y dio nombre a una variable fundamental de la termodinámica, va éste y se ahorca, así que W. estudia ingeniería mecánica y luego aeronáutica, llegando a desarrollar un motor a reacción. Pero es que esto es sólo el principio, luego sigue tocando todo tipo de pitos. Lo que no sé es porqué me compraría yo la biografía de este tipo en la editorial Anagrama hace un montón de años, pero aún la conservo, como puedes ver (escrita por Ray Monk)

Stultifer dijo...

RONRONIA - Pues compraste esa biografía para explicarnos cómo un filósofo que vivía feliz pasó su vida diseñando escalones. Yo añado los planos de la casa por si son de interés.

Ronronia Adramelek dijo...

Me voy a empollar los planos porque me ha entrado mucha curiosidad, pero por lo pronto en el enlace que dejas sale la foto de un radiador en ángulo que me hace pensar que como este hombre todo lo hiciera igual, a lo peor no le leo nunca un libro de filosofía.

Aunque tiene algunas frases buenas y sobre todo una que define la filosofía como la lucha contra el engaño mediante el lenguaje (es el engaño el que usa el lenguaje como arma, no la lucha). Creo que hasta que leí eso no entendí para qué sirven los filósofos.

Stultifer dijo...

RONRONIA - Todos usamos el lenguaje para engañar. Para mentir, para contar lo que nos interesa. Medias verdades adornadas con adjetivos. Si a un niño se le dice "cállate", jamás sabrá si debe callarse para siempre, solo un rato o hasta que se le vuelva a decir que vuelva a hablar. Todo es interpretar e interpretamos como queremos.