sábado, 8 de mayo de 2010

Mario


Una vez fui a Gerona, ahora Girona, a visitar a Mario. Descubrí los pasadizos relatados en Los cipreses creen en Dios y sus otras dos partes de la trilogía de Gironella. Pero Mario no estaba aquella noche. Inicié mi recorrido nocturno sin saber muy bien dónde y acabé en un pequeño hotel en el casco antiguo de la ciudad.

Al día siguiente vi a Mario. Vivía con un conejo blanco y a partir de ahí le quise llamar Alicia, pero no era lo más oportuno. No recuerdo el nombre del conejo. Quizá ya se lo comió.

Supe, con el tiempo, que Mario había tenido una hija. A partir de entonces dejé de saber de él. De eso hace más de 25 años. Los años que ahora tiene su hija.

¿Habrá leído la hija de Mario Los cipreses creen en Dios?

El blog del día: Crecer sin Dios

5 comentarios:

Montse dijo...

Stultifer, que conste que yo no hice estas fotografias, te las mandé por que vi muchas escaleras, y sabia que te gustarian. Girona es muy bonita, veo que ya la conoces. Leí los tres libros que mencionas, hace muchos años.

Alís dijo...

Preciosas fotografías (dan ganas de ir a Girona) y genial la historia.
Me gustó mucho

Besos

Stultifer dijo...

MONTSE - Da igual quien las hizo, el caso es que están aquí colocadas.

ALIS - Pasea por Girona. Es dulce.

Thiago dijo...

jaj dios, pero cuantos post has subido este finde.. eso que tenías que hacer no sé qué de proyectar algo, jaaj no has parado, ja

bezos.

Stultifer dijo...

THIAGO - Me he levantado a las 8 de la madrugada sin nada que hacer...