viernes, 12 de diciembre de 2008

A trozos

Sobre un libro de Tomás - Reality Bit

Tu otra mitad
La crítica de un libro, como en este caso Tu otra mitad, de Tomás Ortiz, podría ser muy fácil: Muy bonito, muy bien, sigue adelante. Y nos quedaríamos todos tan contentos. El autor por su obra y el lector por su conformismo. No soy crítico de libros ni tengo capacidad de convencer a nadie sobre la lectura de un texto. Cada lectura es diferente en cada persona, por su estatus, su edad, su situación económica, su situación geográfica, sus últimos acontecimientos...
Llegó a mis manos Tu otra mitad y lo leí porque tiene una lectura fácil, que algunas veces se agradece. No es un texto que complique la vida con pensamientos filosóficos profundos, ni vivencias incomprensibles. Es un texto que podría haberse sacado de la vida misma. Como no se lee de un tirón, se lee a trozos. Y es a trozos como se puede considerar el volumen. Particularmente no me interesa mucho la llamada literatura gay más que nada porque cambiaría todas las situaciones, pensaría que si me pasara a mi lo solucionaría de otra forma... sería yo mi propio escritor de historias. Ese motivo me complica bastante a la hora de decidir si el libro me ha gustado o no. Por eso hablo a trozos. En momentos me parecía la narración muy forzada, y en otros notaba la necesidad de ese acelerón en la narración. A trozos, a mitades, me encontraba reflejado en alguna tarde; en otros momentos me veía muy alejado de la vida de los protagonistas. Hice el esfuerzo de acabarlo. Quizá los finales que no son como a mi me gustan, no me gusta leerlos. Tomás, de todas formas, ha conseguido que acabe un libro, cosa que hacía mucho tiempo no me ocurría. Creo que si algo no me interesa, con cerrarlo y colocarlo en la biblioteca o regalarlo se soluciona. Lo empecé, lo leí, lo medité, lo analicé, sonreí, fruncí el gesto, lo acabé... En cada trozo algo cambiaba. No buscaba nada en él, pero no encontré esa otra mitad.

Y ahora... Volubilis
Volubilis es una antigua ciudad romana situada en el territorio del actual Marruecos, a unos 33 kilómetros al noroeste de Meknes, al pie del monte Zerhun, y a 4 kilómetros de Mulay Idris, la ciudad santa de Marruecos. El yacimiento arqueológico de Volubilis es posiblemente el yacimiento romano mejor preservado de esta área del norte de África. Fue incluido en la lista del Patrimonio de la Humanidad de UNESCO en 1997. También se conserva a trozos. Y es difícil encontrar aquí la otra mitad de la que hablamos hoy.

El blog del día: Lo que me toca los cojones

19 comentarios:

Didac Valmon dijo...

Que haya literatura gay, como que haya literatura de mujeres...como estudioso de la literatura me suena regular nada más...pero así es la sociedad desesosa de hacer cajones donde meter todo!
Lo de Marruecos me interesa más.

Angel dijo...

Pues estaría bien irse con ese libro -y sobre todo con el guaperas de la portada- a esta ciudad tan Volubilis... ¿no te parece?
Me gustan tus retazos clásicos!
Besos, Angel

Stultifer dijo...

didac valmon
El hombre (y la mujer, y los negros y los minusválidos, y los guardias, y las enfermeras, y los serenos) por naturaleza clasifica: humanos, mamíferos, insectos, subacuáticos... ¿Te suena raro que haya literatura gay?

ángel
He vistiado Volubilis un par de veces. De vez en cuando llega un autobús de extranjeros que tienen una hora para estar allí. No es un lugar donde vayan los turistas. Está en la mitad de la nada y la única señalización que hay es en el último desvío de una carretera terciaria cerca de Moulay Idris, ciudad peueña en la que tuve que luchar con uñas y dientes para poder cruzarla con el coche en medio de un mercado situado en una empinada y estrecha cuesta por donde había caminones, burros cargados, gente en el suelo, gente caminando, el sol en lo alto... Una gozada.

Reality Bit dijo...

Gracias, Stulti. Yo es que soy un hombre hecho de trozos... no sé muy bien de trozos de qué, pero es así.

Un besazo

Stultifer dijo...

reality Bit
Un día me preguntaron cómo era mi príncipe azul y solo supe contestar: "Tiene la cara de..., los ojos de..., el pensamiento de..., el cuerpo de..." Es decir, cada uno de los novios que he tenido ha tenido uno de los trozos de lo que es el deseo de mi príncipe azul.

weblara dijo...

Yo descubrí mi otra mitad dentro de mí, puede que suene a tópicazo, pero por circunstancias de la vida me conocí tanto por dentro que decidí aceptarme como mi media naranja, todo lo demás puede ser un complemento perfecto o no, en la vida.
Besucos!

Stultifer dijo...

weblara
El día que nosotros mismos dejemos de autoquerernos será el fin de nuestra felicidad.

los pensadores dijo...

Hola, creo que no existe la otra mitad que se corresponda perfectamente con uno, sino que hay que tener un diálogo constante para poder llevar bien una relación...
bueno, pasábamos a saludar... que tengas un buen día, un abrazo!

Thiago dijo...

Bueno, a mi como soy tu otra mitad, si que me gsutó el libro de Reality Bit. Es una historia de amor distinta, una historia de amor entre un hetero y una tansexual, un Romeo y Julieta bajo otro prisma.

Si bien es verdad que seguramente esta dulcificada, y que exenta de la sordidez a la que se prestaba la historia a mi me resultó muy fácil de leer y me lo leí de un tirón. Como a Tomás, me intriga el saber que puede pasar por la cabeza de alguien que se siente encerrado en un cuerpo que no se corresponde con su identidad sexual, me gusta todo lo que me ayuda a comprender que es lo que me hace ser gay...

Aunque en algun momento dado de la novela he dudado de que los protas fueran, realmente "la otra mitad" sino la la "complementaria, más bien.

Bueno, feliz finde.

Bruto dijo...

Según Platón, cando Prometeo creó al ser humano, como lo hizo perfecto y dotado de infinitas cualidades, Zeus se irritó y comenzó a partir por la mitad a las criaturas creadas; desde entonces vagamos por el mundo erantes e incompletos, agarrándonos a cuantos encontramos para ver si es nuestra otra mitad.

Marquis de Lannes dijo...

"mi otra mitad eres tu" eso me dijo alguien una vez, y lo repitio muchas veces mas a lo largo de una bella historia, historia que termino, porque a veces las mitades no "cuajan". Como tus escaleras que nos suben al cielo y aveces tambien nos bajan... Besos desde Paris y que llegue pronto el verano para volver a Malaga!

Stultifer dijo...

los pensadores
Welcome. Lo de las otras mitades y medias naranjas es un tema constante. Apunts bien al mancionar la palabra "diálogo". Es lo importante en cualquier caso.

thiago
Sabemos el gusto de Tomás en los amores complementarios. Creo cada vez que es muy cierta esa existencia. Voy a ver si yo me complemento con alguien.

bruto
Prometero podía haberse quedado quietecito. Anda que no da problemas la búsqueda.

marquis de lannes
Pero mis escaleras no son obligatorias y los amores si. O necesarios. Ya dudo de mi mismo. En verano te espero.

david guzmán sanjurjo dijo...

no creo que existan otras mitades, somos mitades eternas.

Stultifer dijo...

david guzmán
Quizá la mitad entera no la tendremos, pero si tenemos trozos. ¿No?

Emiliano Orlando dijo...

Me encantó, es un libro estándar, pero como digo siempre, querido amigo: los mejores libros son los que nos llevan más allá de los libros.

Un abrazo


Orlando.

Stultifer dijo...

emiliano orlando
Cada libro es una historia. Y de cada historia surge un retazo. Juntos todos se forma una nueva historia a base de trozos.

hm dijo...

Volubilis creo que fue la ciudad más meridional que nunca tuvo el Imperio Romano... mis padres fueron cuando era pequeño, y ya no tuve ocasión para ir allí de nuevo después... snifff

Stultifer dijo...

hm
Aún tienes tiempo a ir. No lo han quitado.

BIRA dijo...

Encontrar la otra mitad es algo titánico, y por lo que hay que seguir luchando cada día. No es encontrarla y tirarnos a la bartola.

La crítica que has hecho me ha gustado. Es tu punto de vista y parece bastante sincero.