miércoles, 24 de febrero de 2010

Ricas horas

Purificación
La imagen evoca el momento en que la Virgen María, cuarenta días después del parto, va al templo de Jerusalén para purificarse y presentar al Señor a su hijo Jesús para cumplir con la Ley de Moisés. Como sacrificio ofreció dos palomas, tal como mandaban los cánones.

Algunos autores han querido ver en esta miniatura una evocación de un fresco de Tadeo Gaddi en la Santa Croce de Florencia. Es muy posible, por el diseño y disposición general de la imagen, que los Limbourg se inspiraran en este fresco del autor italiano. Sin embargo, es muy difícil precisar de dónde vino exactamente la inspiración, porque en aquella época de cosmopolitismo artístico circulaban dibujos, bocetos y esquemas por todas las cortes de Europa.

Lo que más llama la atención es el hecho de que el personaje principal, aquél en que parece converger toda la atención, no sea, como era habitual es esta mise-en-scène renacentista, la propia Virgen, sino una mujer joven que porta en un cesto las palomas para el sacrificio. Su actitud relajada y serena, así como sus caderas descolocadas y oblicuas, son ejemplo inequívoco del estilo francés del momento.

La Virgen, de la que surgen etéreos rayos dorados, estrecha en sus brazos al Niño; San José, vestido a la manera oriental, muestra una actitud solemne. A la derecha, algunos personajes con ropajes estrafalarios parecen haber sido creados para añadir detalles localistas. La decoración arquitectónica es barroca y detallada; las bóvedas del templo están teñidas de un rojo intenso que acentúa la solemnidad de todo el rito. Desde las ventanas de un palacio vecino del altas torres, algunas personas contemplan la espectacularidad de la escena.

Descendimiento
Este Descendimiento es quizá la imagen más bella de la brillante serie que realizaron los Limbourg para las Horas de la Pasión. El firmamento azul sobre el que se levantan las tres cruces otorga una singular iluminación a toda la imagen, acentuada por el variado y equilibrado cromatismo de las vestiduras de los personajes principales.

Los ladrones permanecen atados en una postura inmóvil, completamente ajena al interés de los crucificados. Subidos a unas ecscaleras, tres hombres descienden, en un gesto lleno de ternura y phatos, el cuerpo sin vida de Jesucristo. A pie de la cruz, María Magdalena, con su larga cabellera rubia extendida sobre su espalda, recuerda a las figuras de las obras de Simone Martini. Esta impresión se refuerza al considerar toda la arquitectura escénica del grupo central. A la izquierda de la Virgen, vestida humilde pero elegantemente con el tan caractarístico azul lapislázuli, se encuentra San Juan, tendiendo sus brazos hacia Cristo en un intento de ayudar. En la parte inferior de la escena se encuentran unos niños que ya figuran en algunas miniaturas precedentes de los Limbourg. Son espectadores indiferentes, o meramente curiosos, que suavizan el dramatismo de la escena.

Del libro Las Muy Ricas Horas del duque Jean de Berry (1413/1416 - 1485). 412 páginas 21,3x29,2. M Moleiro Editor. El arte de la perfección.

8 comentarios:

The Aloofness dijo...

Me ha venido el olorcillo a semana santa, ya oigo los tambores y las saetas en la lejanía.

El otro día puse a mis alumnos un vídeo promocional de diferentes sociales de españolas y se aterraron cuando llegó Murcia y sus fiestas populares. No entendían esas figuras tan parecidas al Ku-Kux-Klan. Creo que el dedicado a Andalucía no voy a proyectarlo.

Winnie0 dijo...

Yo también "respiro" a Semana Santa...¿te das cuenta el papel de las escaleras en la historia? jaja ¡qué cosas!

juanjo dijo...

Siempre me han parecido muy interesantes los comentarios a las obras de arte(otra cuestion que merece una reflexion mas profunda seria la de ¿que es una obra de arte?)porque te ayudan a verlas de otra manera.
Por cierto espero que ninguna de las palomas sacrificadas fuera el Espiritu santo

Lakacerola dijo...

Por un momento se me ha erizao el vellus, pensé que estaba entrando en la hoja parroquial.

Stultifer dijo...

the aloofness - Málaga repsira incienso por sus calles. ya hay procesiones, traslados, cultos, quinarios, binarios y diversidades varias. Pendones por las calles y cruces por doquier. Mejor no enseñar fuera. Saludos.

winnie - Yo espero respirar aromas orientales en semana santa, que para mi es semana de viaje, vacaciones, colores, aromas y exotismo.

juanjo - si te fijas bien en la cara de San José verás que el odio hacia las palomas es real.

lakacerola - las hojas parroquiales de ahora son resúmenes de anuncios de contactos

juanjo dijo...

Ja,ja,ja......he ampliado el cuadro y tienes mas razon que un santo.....nunca mejor dicho

Montse dijo...

Nos estas preparando para la semana santa. jejeje.

Stultifer dijo...

juanjo - siempre hay que ampliar la foto.

montse - En semana santa estoy en tierras de infieles. Líbreme el Monstruo del Spagueti Volador que yo prepare a nadie sobre nada.