jueves, 27 de enero de 2011

Esculturas

Adrianos está distante, pero de nosotros, no de él mismo. La distancia siempre es relativa y en muchos casos no depende de la cercanía. Es algo que también corresponde al sentimiento. Sentimiento como el que despiertan estas fotografías de esculturas que nos envía desde Singapur. Aunque a fecha de hoy ya ha regresado a su Madrid, a su estufita y a sus costumbres familiares.

¡Abrázame! dice el león. Cuando lo haces te aprisiona con sus garras y te merienda en un pispás. Bendita inocencia.

No hay peligro. Estos niños saltadores saben que tienen a su disposición unos flotadores amarillo y naranja por si alguno de ellos tiene un percance en el agua. ¿Quién se ha quedado arriba para lanzarlos en caso de peligro?

Aquí está el truco. Uno es quien los va empujando. ¿No querías agua? Pues toma todo un río.

Un mercado. Café, té, piedras... El vendedor, el pesador, el escribano y el controlador. Todos mienten a la vez pensando que así solo uno gana y los demás pierden. Solo que todos hacen lo mismo.

El chino de la coleta lleva un ábaco para sumar y restar. Algo debe estar contando. El escribano sentado anota cada cifra. ¿Y la señora?

Aquí, la señora ya se ha marchado a su casa. No tendría mucho que contar al chino del ábaco.

La mejor de todo el viaje: Muchacho con brazo en jarra. Monísimo él, y encantadora su pose y sus pies descalzos. Vamos, que sólo por él, sería capaz de viajar a Singapur.

El blog del día: De Madrid al cielo

7 comentarios:

Thiago dijo...

Bueno, yo tanto como eso, no... primero que se diera la vuelta, para verle la cara.... jaja

que majo es el Adrianos, cari, que nos lo va fotografíando todo... A mi tb. me ha mandado, ya las pondré.


Bezos.

Z dijo...

Lo dicho, qué buenrollismo os traeis. Agh, verde de envidia que me pongo.

Por cierto, que digo yo que la señora de la foto supongo que estaría sacando el monedero para pagar. O eso me pareció en la foto, jajaja.

DELIO dijo...

Qué suerte poder viajar tanto y encontrarte estas cosas.... hasta m'enterao por donde cae Singapur. Dicen que la cocina es una de las más sabrosas. Qué grande el mundo! Sigo intrigao en saber qué quiere la pobre señora.

emejota dijo...

Esas imágenes son muy sugerentes, la más traviesa no se si es la del emjujoncito al río y la del pesaje. Pero estoy de acuerdo con Thiago, mejor que se de la vuelta el chaval de las chanclas, que un buen susto nos podría dar, si señor. Me ha gustado esta selección de fotos. Un fuerte abrazo.

Adrianos dijo...

Jaja me temo que os estoy saturando con tanto Singapur jeje

En fin acalrar que
a. la señora se supone que es una corredora de bolsa (es una estatua que se supone quiere unir pasado y presente... lleva en la manoa un boli y un cuadernito y supuestamente está con eso de Compra compra, vendo vendo)

b. El chico de la jarra era bastante guapete...y su acompañante tb. :-)

Besos

Stultifer dijo...

THIAGO - A los perros y a los gatos les da igual cómo es la cara se su dueño para quererles. Yo al niño de la mano en jarra le quiero. Pero me da que es guapo.

Z - La señora de la foto es la criada de una rica hacendada y le sisa en la compra a su señora. Algo tiene a medias con el chino del ábaco.

DELIO - No te quejes que viajar, viajar, tu has viajado mucho. Para ser Singapur algo tan pequeño es mono y cuidado.

EMEJOTA - ¿Qué escalera no es sugerente? Las fotos son todas de Adrianos.

ADRIANOS - La señora es una lagarta. Mientras el anciano suma con el ábaco ella seguro lleva calculadora automática. ¿Ves como hay que querer al niño de la mano en jarra? Es que se nota.

Didac Valmon dijo...

habrá que ir a estos lares...a darse in baño