jueves, 17 de abril de 2008

Escalera rayuela


Tiro, salto y salgo, bien, junto los pies, a la pata coja, doy la vuelta, tropiezo, ay, ay. Casi me mato. ¡Qué dolor! Otra vez.
Tiro y salgo, junto los pies, pata coja y doy la vuelta. Así, sin tropezar. Un cuadradito más. Ahora a regresar a la salida.
Venga: al tres. No, al dos. Zas. Allá voy. La vueltita y regresar...
La niña juega sola.

El blog del día: Barcos pesqueros

4 comentarios:

Thiago dijo...

CARI, Es increíble la de escaleras que puede haber..¿tantas como seres humanos?

Voy a fijarme a ver si me la metes otra vez...(bueno, la broma me refiero, claro, jaajj). No, está parece qeu no está trucada...

Todos los artilugios humanos dan sensación de soledada cuando no hay nadie que los esté usando.. no? Bezos.

Stultifer dijo...

Thiago
Gracias por tu visita. Te quedan bien esos pantalones, si.
Esto... que no. Que no tiene truco. Es como es: una escalera rayuela, para jugar y saltar.
Hoy me estoy encargando de los miembros del jurado de un premio de teatro.
Son otro tipo de artilugios, los del jurado, que a veces también se sienten solos. Seguro.

Bala dijo...

Una encrucijada vertical, bajan dos, llegan juntos.
Una escalera con subida restringida a amantes secretos.
Seguro que en IKEA las tienen.
Podrías poner una desde la ventana de tu cocina a la playa, o a Gibraltar, y tendrías "calentitas" todo el tiempo.

P.D.: calentitas- comida típica de Gibraltar, sólo se usa en femenino, calentitos no existen hasta la fecha.

Stultifer dijo...

bala
Voy a poner no una, sino mil escaleras desde mis ventanas por las que pueda chasquear los dedos y evaporarme. O simplemente peldaño a peldaño.
Voy a apuntarme en un curso de cocina para aprender a hacer calentitas. Es tan difícil probar los platos típicos de los vecinos...