viernes, 26 de septiembre de 2008

El más bonito de los cuentos

Imagen enviada por Enrique - El blog de Atralla

Había una vez un niño de siete años que cada mañana salía a la calle en busca de sus caramelos preferidos. Se desconocían sus orígenes y no se sabía nada de su familia. Siempre vagaba solo por el parque, a cualquier hora. Y siempre llevaba esos caramelos en una bolsita. Pero jamás se le vio comer ninguno. Las tardes nubladas le mirabamos con cierta angustia porque no tenía una bufanda al cuello ni unos zapatos aptos para la lluvia...

Joder, que cuento más cursi. Ala, inventaros uno vosotros.

El blog del día: Del chalet al rascacielos

ACTUALIZACIÓN
9.47
Hace 5 minutos se han escuchado dos fuertes estruendos en Málaga y en los pueblos distantes a 20 kilómetros a la redonda. Todo son especulaciones, como la bolsita de los caramelos del niño del cuento.

ACTUALIZACIÓN 2
10.48
La prensa dice que un avión ha superado la barrera del sonido (Motivo de los estruendos y el propio eco). Las conversaciones en la calle son irreproducibles en este cuento de la invención que cada uno llega a especular. Y luego decimos que la especie humana no tiene imaginación.

24 comentarios:

Nacho Hevia dijo...

Vale...a escribir toca... pero ... sobre cualquier cosa? con este personaje? alguna premisa?
Besos!

david guzmán dijo...

...Pero una vez uno de nosotros, burlándonos como chiquillos que éramos, le preguntamos por qué no se comía los dulces. Sonrió con unos labios trémulos y unos dientes manchados, se levantó y se retiró.

Ya no es cursi, sino morboso. Perdon

Mario dijo...

jajajajaja... nada, este cuento es tuyo...personal e intransferible

Stultifer dijo...

nacho hevia
¿Ves? Sin ganas de hacer una entrada, va uno y se inventa que escriban los demás...

david guzmán
¿De qué tenía el niño los dientes manchados?

mario
En realidad la historia es otra, pero cuando empecé a escribir me di cuenta de que mi relato original no era apropiado para estos foros, a veces demasiado moralistas, cautos e hipócritas. Con lo cual quesó así, algo anodino.

Jaime Noguera dijo...

Un día el niño entró a escondidas en su casa, teniendo mucho cuidado de no hacer ruido.

Su madre, que estaba en la cocina preparando un pisto manchego, salió envuelta en su bata violeta, con los rulos puestos y un pitillo en una mano y ,viendo gotear algo de la barbilla del niño, gritó:

-¿Ya has estado otra vez hinchándote de caramelos?

Eduardito se dio la vuelta y, con mirada huidiza le dijo.

- Mamá, es que "me se" cae la baba.

Su madre estaba obsesionada porque el fragil Eduardito al menos tuviese fuerza al expresarse.

- Niño, será "se me".

Eduardito se puso muy nervioso y salió corriendo hacia su habitación dejando colgada en el aire del pasillo una última frase.

- ¡Que no, mamá! ¡Te juro que es baba!

Stultifer dijo...

jaime noguera
Si el niño dijo que era baba, era baba. Eres malo desde por la mañana.

Thiago dijo...

Pues el niño no era tal, era un chinito muy bajito que iba regalando esos caramelos envenados con leche con melatina esa, para acabar con la civilización occidental... ¡Nada, un cuento chino! jajaaj

Bezos.

Thiago dijo...

Pero cari, yo no entiendo nada...¿Cómo vas a estar admitido a "mejor blog de día" sin tan preciado galardón lo das tu...?

¿Te has admitido a ti mismo? Eso no será una felablogación? jajaj

Bezos.

Stultifer dijo...

thiago
Los white rabbit chinos son la causa. Maldito niño...

Explicación al concurso de 20 minutos. Mi blog se llama "EL BLOG DEL DIA" en el apartado "mejor blog personal". Ya me gustaría a mi mismo felablogacionarme. O a ti.

shysh dijo...

Pero el niño qué hacía con los caramelos? No se le caducaban? Eran siempre los mismos? Era hijo de aquel que pasaba todos los días por la frontera en bicicleta y los guardias civiles sospechaban que traficaba con algo pero nunca creyeron que fuera con bicis?
No serían canicas en vez de caramelos? Parezco gallego con tanta pregunta? Uy se masca pado.

shysh dijo...

Ah, si montáis curso de auto felablogación, yo me inscribo, que me gusta mucho el yoga.

Stultifer dijo...

shysh
El niño creció y se hizo constructor. Llegó la desaceleración esta de la leche envenenada y lo metieron en la cárcel. Allí aprendió muchas cosas, incluso se apuntó (o le apuntaron) a unas clases especiales de yoga.

Jaime Noguera dijo...

Y en la carcel no era baba.

Stultifer dijo...

jaime noguera
En la cárcel le quitan la baba a todos nada más entrar. Que yo de eso sé.

Bito dijo...

Llameme lo que quiera, pero a mí su cuento me ha parecido una hermosa alegoría al día día de un yonki.


Un saludo,

Stultifer dijo...

bito
Quizá el lugar de caramelos lo que llevaba el niño era una bolsa de pegamento.

Bito dijo...

Sí, incluso el gas de un mechero vale.

Bito dijo...

p.d. que conste que no soy un pesao, es que usted me da una coba...

Stultifer dijo...

bito
Nadie te llamó pesado. Al contrario, te dieron 10 puntos por tus cosas a favor y tus cosas en contra.

Bito dijo...

Mi conciencia me lo llamó, Stultifer, mi conciencia.

Stultifer dijo...

bito
Deja descansar tu conciencia o apágale la luz.

hm dijo...

Finalmente, un día lo encontraron... durmiendo bajo el columpio... acurrucado y helado... había muerto. Buscaron a sus padres, no tenía. Murieron en un accidente... un conductor borracho se salío del carril buscando unas pastillas en la guantera; su abuela lo adoptó... un par de meses después bajó a comprarle pictolines a su abuela, cincuenta céntimos. - Gracias - le dijo al kioskero... cuando subió no respondía nadie... tras esperar durante horas, bajó a la calle, con su bolsa de caramelos. Vivió durante un par de meses en la calle, rebuscando en la basura de un restaurante de comida rápida que había justo a la vuelta de la esquina.

Cuando entraron en la casa, el cadáver estaba en avanzado estado de descomposición...

Stultifer dijo...

hm
¿Y de los gusanos no hablas?

hm dijo...

Los gusanos se spuonen.