lunes, 16 de abril de 2012

Enterrado en vida

El Ayuntamiento de Málaga (PP) ha colocado una lápida de 35 por 15 centímetros del pintor Enrique Brinkmann en la recientemente remodelada Plaza de la Merced. En dicha placa aparece el nombre y la fecha de su nacimiento. Han respetado un espacio para la de su defunción. A todo esto, el pintor desconocía este "detalle" del ayuntamiento malagueño, que ha costado casi 3.000 euros. La oposición (PSOE e IU) considera excesivo el gasto de esta placa, y de otras once, de ilustres malagueños. Y considera excesivo también el gasto de la remodelación de una plaza que, opinan, no era necesario.

Enrique Brinkmann
1938 - Nace en Málaga el nueve de octubre.
1955 - Comienza estudios de perito industrial, que abandona rápidamente para de dicarse a la pintura de forma autodidacta.
1957 - Hace su primera exposición, siendo ´sta en Málaga. Forma parte del Grupo Picasso. Colabora con el MAM (Movimiento Artístico del Mediterráneo).
1961-1966 - Se marcha a Alemania, donde trabaja en una fábrica y en su pintura. Expulsado de Alemania por trabajar ilegalmente, recorre Europa. Regresa de nuevo a Alemania, residiendo en Colonia y Berlín. Posteriormente vive un año en Roma.
1967-1991 - Fija su residencia en Málaga, desarrollando fundamentalmente su obra en pintura, grabado y dibujo.
1992-2012 - Se traslada a Madrid, alternando su trabajo entre Málaga y Madrid. Imparte cursillos de grabado en Fuendetodos y en la Casa de la Moneda de Madrid.
2012 - Académico numerario de la Real Academia de Bellas Artes de San Telmo de Málaga.

12 comentarios:

Didac Valmon dijo...

bueno, imagina que hubieran puesto su fecha de muerte y el hombre se hubiera tenido que morir entonces, menudo cachondeo. La gente con tal de gastar...pues eso.

emejota dijo...

Gracias Stulti, me voy corriendo a conocer su obra, que no le conocía. Bs.

Roberto T dijo...

No entiendo bien. ¿Esto forma parte de una especie de paseo de la fama?. La verdad es que resulta un poco inquietante eso de que dejen el hueco para la fecha de defunción, aunque resulta bastante original. En cuanto a las remodelaciones innecesarias, suelen formar parte de acuerdos entre los ayuntamientos y empresas que están en la órbita del partido que gobierna, nada nuevo bajo el sol.(Pero creo que ése no es el tema de hoy). Acabo de ver algunos cuadros der Brinkmann en la Red, y ciertamente tienen también aspecto inquietante. Desde luego que no pasan desapercibidos, como esa placa. Un fuerte abrazo.

Stultifer dijo...

DIDAC
Imagínate que un día vas a un cementerio y ves tu lápida. Lo que más te hubiera gustado es que te hubieran avisado de que colocaban una placa.

EMEJOTA
Tiene obras muy interesantes, y otras... menos.

ROBERTO T
Las remodelaciones innecesarias llevan al desastre. Han pasado menos de seis meses de su inauguración y han vuelto a levantar la plaza por mal asentamiento del pavimento.

Juan Carlos dijo...

¿Han levantado de nuevo el pavimento? eso es tener previsión y buena ejecución de obra. Y 3000 pavos por placa me suena algo carillo ¿son de platino y diamantes o qué?
Salu2

Stultifer dijo...

JUAN CARLOS
Vi trajinando con adoquines a un grupo de japoneses o chinos que movían cemento, hormigón y piedras. La previsión es cero. Aquí, la información

Uno dijo...

Con qué derecho. ¿Se puede homenajear impunemente a quien le de la gana al alcalde?
¿Es una lápida pre defunción un homenaje?

Stultifer dijo...

UNO
Hay cosas que se hacen sin pensar. Otras, mejor no hacerlas ni pensándolas.

Carmen dijo...

Aparte de que es excesivo el gasto, el espacio para la fecha de defunción es insuficiente. Vamos, que no le han dejado ni sitio para morirse. O se pasan o no llegan, jaja.

Stultifer dijo...

CARMEN
Parece que solo van a poner dos números. Mañana iré a ver cómo están las de los muertos-muertos

JFL dijo...

Si esto de gastar tontamente es el deporte nacional, que por mas que haya que cortar, luego siguen despilfarrando en gilipolleces

Observatorio Gay Granatense dijo...

Si yo fuera ese pintor, haría una perfomance en vivo, sobre esa placa, en plan reivindicativo, y rellenaría el hueco escribiendo solemnemente, con pintura blanca "...y no estaba muerto, que estaba de parranda"