jueves, 10 de mayo de 2012

Jerusalén

Un trabajo de recopilación de Andrés - Observatorio Gay Granatense

Los cristianos, muy pocos en lo que a población en Jerusalén se refiere, si descartamos a los turistas y a los franciscanos que administran y conservan los llamados Santos Lugares, tienen su lugar de enterramiento privilegiado en el Monte de los Olivos, en una de sus faldas.
Arqueológicamente, destacan osarios, de ahí su menor tamaño, de los primeros cristianos de los Siglos II y III, que se localizan cerca del llamado lugar de Gallicantu, lugar de la prisión de Jesús en el palacio de Caifás, y donde el gallo cantó denunciando las negaciones de Pedro.
Y en algunas iglesias cristianas, especialmente de entre las de veneración más antigua, destacan enterramientos de tiempos de las cruzadas y los templarios, como ésta, ubicada en los sótanos de la Iglesia de la Casa donde nació San Juan Bautista.
Imaginando Jerusalén enclavada en la única altura del lugar, protegida por sus murallas antiguas, todo el cerco que circunda la ciudad, en su falda, al pie de las murallas, el llamado Valle de Josafat, es una inmensa llanura de enterramiento de judíos, de todos los tiempos, tiene la pecualiaridad de que en algun texto bíblico se hace referencia a que, en este lugar, cuando el Mesías regrese cruzando el umbral de la llamada Puerta Dorada, hoy en día clausurada, en este lugar comenzará la resurrección universal de los muertos.
Los cementerios judíos se caracterizan por su sobriedad, es decir, que los cuerpos han de ser enterrados directamente en la tierra, y sin ningún tipo de ornato exterior, ya que todos somos iguales ante la muerte.
La célebre imagen final de la película de la Lista de Schindler, con los actores y supervivientes, dejando una piedra en la tumba de Shindler se explica por la costumbre judía de poner piedras sobre las tumbas en vez de flores, según nuestro guía franciscano, ello obdedece a tres motivos: "Piedras hay muchas, nadie te las roba de una tumba para ponerlas en otra; no se las lleva el viento y son una memoria permanente de que alguien visitó a ese difunto", además, los judíos no ponen flores porque su norma funeraria obliga a que ese dinero se destine a obras sociales.
Los cementerios musulmanes se caracterizan de la misma forma por su sobriedad, son más inaccesibles que los cristianos y los judíos por esa especie de secretismo que tienen todos los musulmanes con sus cosas. Ellos comparten la norma funeraria, judía, de que los cuerpos se entierren con un sudario y directamente en la tierra.
Finalmente, los cementerios musulmanes parecen más dejados, más abandonados, pero ello se debe a la cantidad de trabas administrativas que ofrece el Estado de Israel, y el Ayuntamiento de Jerusalén para ello. Se observa que ni siquiera para los difuntos se suaviza el eterno recelo entre los judíos y los musulmanes...

7 comentarios:

alvaro Locx dijo...

Cariño, justo hoy escribí acerca de los Neonazis y datos sobre como el enemigo ha cambiado, ya no son los judíos los chivos expiatorios de Europa ahora son los musulmanes.

Yo adoro los cementerios mexicanos porque somos color y más color.

Didac Valmon dijo...

madre mia que cantidad de camposantos, siempre he querido visitar la ciudad santa y ahora tambén sus necrópolis

Stultifer dijo...

ALVARO
Cuándo esas fotos de cementerios de colores?

DIDAC
Te puedes sorprender haciendo giras turísticas por los cementerios.

Juan Carlos dijo...

Resucitar en el valle de Josafat es una put...da impresionante, ¡vaya pedregal y qué calor!
Salu2

Stultifer dijo...

JUAN CARLOS
Resucitar en sí es una putada.

alvaro Locx dijo...

Ya las tomaré, además ahora que fue de día de las madres los panteones estánn muy adornados.

Observatorio Gay Granatense dijo...

Muchas gracias por la publicación, qué generoso eres siempre al abrir las puertas de tu blog a nuestras colaboraciones, y que conste que no se me olvida que te debo ese reportaje del cementerio de GRANADA...