Como atrapadas en su propio espacio aéreo, unas doscientas mariposas y polillas de un centenar de especies se disputan la atención de los visitantes en el renovado centro de arte contemporáneo MACRO, en Roma. La cápsula ortogonal transparente que las alberga es la pieza
¿Estás realmente seguro de que el suelo no puede ser también el techo?, de la pareja de artistas holandeses Bik Van der Pol, formada desde 1995 por Liesbeth Bik y Josh Van der Pol.
Leer
16 comentarios:
Pues digo yo que todos esos insectos estarán pegados al techo porque en la foto ampliada no se aprecia ni uno pegado a los cristales laterales!!!...
XIM - Me pasó lo mismo que a ti. Muchas mariposas son para que no se vean, no salgan del cubículo ni se aprecien en las plantas. creo que muchas veces nos engañan.
¡No al arte con animales...! Y menos si es un "recuerdo de España" con el toro de Osborne, ajaja
Bezos.
THIAGO - ¿Qué hacen después con las 200 mariposas?
Parece que es una nueva "moda artística".- Por aquí encerarron en una vitrina a unas docenas de arañas... tenian ventilación... y se ocupaban de suministrales insectos para que se alimentaran.- Pero todas quedaron muertas antes de los 60 días previstos para la duración de la exposición.- Parece que se habían olvidado de averiguar qué promedio de vida tenían esas arañas.-
Un abrazo fraternal.
Microespacio para las bolboretas, de diseño; prefieren ellas esa casita prefabricada a su hábitat natural.
Un abrazo.
EDGAR - Hace años hubo en Málaga una loca que quería llamarse artista que presentó en una exposición colectiva una jaula con un pollito amarillo. No sé de qué se trataba pero se murió esa misma noche. La loca Odile dejó de exponer.
LOGAN Y LORY - Llegará alguien a la exposición con un spray antivoladores y fin de la muestra artística.
Interesanterrimo aunque prefiero ver revoltear a estos bellos insectos.
ALVARO - En el fondo no son más que orugas.
No se me habría ocurrido compartir ese espacio ni en mi peor pesadilla y eso que una ya es bastante oruga. Un fuerte abrazo.
EMEJOTA - Las procesionarias me provocan ansiedad.
Por cierto, estupenda la esxposición de la Casa Encendida, en Madrid, sobre arte efímero. ¡El olor a fresas era impresionante! Y en una sala hay pájaros sueltos (ignoro su estado de salud a día de hoy, me acercaré a ver).
MONTORELIO - Me alegro de que hayas podido ver la exposición efímera. Los pájaros eran músicos al posarse en cuerdas de guitarra electrónica.
Todavía está, y vi los pajaros en su día (no quería contarlo para no desvelar la sorpresa). Hoy he ido de nuevo, pero había fila para los pájaros y no he pasado. Seguiré insistiendo. Y sigue oliendo a fresas, a chocolate, a cera...
MONTORELIO - Con tu expresividad casi que ha llegado hasta aqui el aroma a fresas y chocolate.
Publicar un comentario