-Vale, éste que solo tiene el cristal delantero rajado.
Acordamos el precio del recorrido y de su regreso y empezaron las vicisitudes. Casi sentados en el suelo (el asiento de atrás no tenía muelles) y cerrando la puerta con un pestillo manual y de fabricación artesana, cogimos la carretera, o la senda o el camino. Es difícil denominarlo. Sin apenas coches la duración estimada del trayecto no era mucha. Hasta que ocurrió lo que tenía que ocurrir: Humo en el motor. Miento: vapor de agua del refrigerador y parada obligatoria en medio de la nada.
-¿Que se hace en un caso así?
-Esperar.
Y así hicimos: esperamos hasta que se enfrió el cacharro y se le añadió agua. ¿Había dicho que hacía calor? Pues lo hacía.
Puestos en marcha de nuevo llegamos al cementerio de Guanabacoa con una duda:
-¿En cuál de los tres cementerios de Guanabacoa está Bola de Nieve?
Pues entramos en el primero (el de la imagen) que es el viejo. Allí había una señora hablando por teléfono con un tal Ramón nos dijo que ella no sabía nada, pero que miráramos en el cementerio nuevo (allí llaman "nuevo" a cualquier cosa). De regreso al coche, hacia el cementerio nuevo. Menos de dos minutos y estábamos en la entrada preguntando a unos señores si allí estaba la tumba de Bola. Respuesta afirmativa. Y allá que fuimos.
Mi idea era, debido al aniversario, que en el lugar habría flores, recordatorios, homenajes... Pregunté al señor que nos indicaba el camino y me dijo que la noche anterior hubo fiesta en la casa de sus familiares, y que vendrían luego. Un "luego" indeterminado.
Habían barrido los alrededores de la tumba como todo homenaje. Hablé con Bola, le felicité, me hice fotos junto a su lápida y ahora están colgadas en una web sobre Bola de Nieve, de la que desconozco la dirección. El homenaje se le rindió el 5 de octubre (fecha de su muerte), pero a mí me gustó más ir a visitarle el día de su nacimiento.
10 comentarios:
Me recordaste mi visita a Jim Morrison en Perle Lachaise un día de invierno y en medio de una nevada y sus bolas de nieve...
Me gustan los cementerios de los lugares que visito, recorriéndolos, uno se hace una idea de otras costumbres del lugar, como los epitafios, los adornos de las tumbas, las diferencias sociales, la creencia...
ALVARO - Justo hoy hace un mes, pero mi mente sigue por allá.
OGG - Siempre visito los cementerios. Admiro el arte funerario.
Espero que hayas visitado también el Cementerio Colon...aun lo que queda de el es grandioso.
PENSADOR - Debo volver a La Habana porque quiero ver el Cementerio de Colon, la bahía y a mi novio.
PENSADOR - Debo volver a La Habana porque quiero ver el Cementerio de Colon, la bahía y a mi novio.
yo tambien quisiera volver....
CONXA - Entre nosotros. En abril vuelvo.
No sabía que había sido de Bola de Nieve . No sabía ni que hubiera vuelto a Cuba y tuviera un restaurante. Por alguna razón pensé que se quedó en Paris.
UNO - Muy conocido en México, regresó a La Habana con su novio hasta sus últimos días. AL morir no dejó herencia, ya que lo que gano con su trabajo, o se lo llevó el régimen (del que era adicto, y amigo de fidel) o se lo gastó personalmente.
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