domingo, 13 de junio de 2010

La imaginación

Entramos en silencio en la Iglesia de la Virgen María, en Plovdiv (ciudad a 140 kilómetros al este de Sofia. Duración del viaje en tren: 3 horas). Había un bautizo y un cartel que no permitía hacer fotografías, con lo cual las que aquí véis son producto de vuestra imaginación. Que nadie se llame a engaño.

Noa llamó la atención el pequeño grupo que acompañaba al bautizado, que no superaba las 12 personas. Nos llamó la atención el cántico repetitivo y melodioso de la ceremonia. Nos llamó la atención cómo introducían al bebé desnudo en la pila bautismal y cómo jugaban al corro de la patata. Las imágenes que podéis ver aquí son producto de vuestra imaginación.

Nos dedicamos a pasear por el interior de la iglesia y apreciar las pinturas de los iconos...

...hasta que encontramos al sacristán. A partir de ahí todo eran miradas para este muchacho, que además de buena planta, tenía una bonita voz. Fue sorprendente verle despojarse de la sotana y aparecer con vaqueros saliendo a la calle para fumar un cigarrito. Vamos, que no me hubiera importado nada haberle pedido fuego, que me encendiera el corazón o lo que fuera... porque el resto, ya lo tenía yo encendido.

Alguien desapareció por una puerta de iconostasio y nosotros decidimos seguir nuestra ruta por una ciudad totalmente diferente a Sofia. Más bulliciosa, más viva, con sus paseos, sus terrazas, sus monumentos a Filipo II de Macedonia, sus muchachos por las calles...

Pero si llegamos a quedarnos dentro, en lugar de un bautizo nos encontramos una boda. Llegaban los invitados pero teníamos muchas más cosas que ver. Y, entre otras, regresar a Sofia en un tren.

El blog del día: En ocasiones leo libros

20 comentarios:

Hyku dijo...

Pues debo tener una imaginación de lo más gráfica, porque veo cosas...

Saludos

El Pensador dijo...

Jajajaja. He reído mucho con lo del corro de la patata. Primero porque ya conocía la ceremonia y después porque esa expresión no la había oído o visto nunca en mi vida.

A los occidentales nos resulta extraña la liturgia de los cristianos orientales porque en occidente se es un poco más "seco" a la hora de expresar cosas. Amén de la "purificación" que la liturgia católica ha sufrido con los años y sobre todo con el Concilio vaticano II.

Y ya que me cogerás miedo... jajajaja.

Xim dijo...

Yo también me he reído con el corro de la patata, y yo sí la conocía, soy español, pero yo tengo otra versión del evento en la que el cura le da a uno de los niños en la cabeza con el botafumeiro, y una de las mujeres le quema la sotana al cura con la vela...

Et nomine pater Kisses

Xim

Stultifer dijo...

HYKU - Yo, a veces, veo chicos.

EL PENSADOR - El corro de la patata es un juego infantil, como quizá sabes en el que juegan niños y mayores dando vueltas alrededor de un punto y haciendo reverencias o agachadillas de vez en cuando. Me gustó ese tipo de participación.

XIM - Los curas siempre pegando a los niños con lo que sea, con botafumeiros, con ladillas... Menos mal que la venganza de la señora incendiaria llega tarde o temprano.

Lakacerola dijo...

Ya puestos podían jugar al juego de las sillas, ya sabes tantas como personas menos una.

Stultifer dijo...

LAKACEROLA - No hay asientos en las iglesias ortodoxas. Solo hay unos bancos de oración en los laterales. Por lo menos en las que yo estuve. No pueden hacer el juego que dices.

Didac Valmon dijo...

bautizo...bueno, que te bautice el sacristán con su amor...

Stultifer dijo...

DIDAC - Veo la foto, veo al sacristán...

Claudia Ibañez dijo...

Las imágenes que no veo muy bonitas, especialmente se agradecen las del sacristán (todavía está a tiempo ese muchacho de salirse)...Saludos!

Uno dijo...

Yo desnudo sumergiéndome en el agua de la pila, el sacristán que se lanza desde la orilla a salvarme... Nuestros cuerpos secándose al sol mientras nos rodean jugando al corro... Yo no conozco el idioma y el no dice nada pero esa sotana pegada a su cuerpo demuestra que tiene un buen búlgaro.

Stultifer dijo...

CLAUDIA - Se agradece mucho ver sacristanes así, con esa voz, esa planta...

UNO - Algunos tienen un buen búlgaro; otros son como dedos meñiques fríos. Tuve ocasión de encontrarme con ambas medidas pero la decisión de con cuál quedarme era evidente. Oh, Pavel.

Carlota Bloom dijo...

Muchas gracias por el premio, eso de la Orden del Stultifer de Oro suena estupendo. Bonitas fotos (y eso que no están hechas...)

Stultifer dijo...

CARLOTA - No pude hacer fotos porque en la puerta de entrada había un cartel que lo prohibía. Ahora sólo te falta enviarme escaleras.

theodore dijo...

Decidido: Plovdiv mola más que Sofía.

emejota dijo...

Una imaginación bien materializada. Un abrazo.

Stultifer dijo...

THEODORE - Si alguna vez, dentro de 50 años, decido volver a Bulgaria, sin duda iré a Plovdiv.

EMEJOTA - La imaginación juega malas pasada y hace que se vean cosas donde no las hay.

Dirty Clothes dijo...

Menuda imaginación que tengo, he conseguido visualizar todas las fotos ;P y qué vida que te pegas¡¡¡

dirty saludos¡¡¡¡¡

Stultifer dijo...

DIRTY - Lo interesante es si has conseguido ver el vídeo

Adrianos dijo...

la ceremonia del bautizo ortodóxo siempre me ha parecido una tortura. menos mal que al ser los niños muy pequeños, se les olvida el mal trago que pasan.
No recuerdo yo sacristanes así en grecia... tendré que visitar Plovdiv.

Stultifer dijo...

ADRIANOS - Si el idioma no hubiera sido un inconveniente o yo hubiera sabido hablar búlgaro, podría contarte más cosas del sacristán... Lástima de incultura.